
ESTRELLA TRAICIONERA.
En una tarde serena
cavilando caminaba,
en las estrellas pensaba;
en la estrella que envenena.
Las nubes me recordaban
los ratos inolvidables
que pasara junto a ella
en las tardes confortables.
En la primera estrellita
que alumbraba al firmamento
le decía: - ¡Eres tú! -
Y radiaba de contento.
Pero tú pronto olvidaste
el juramento pactado,
pues ya nunca te miré,
por siempre te habías marchado.
¡Oh Dios mío... te pregunto
si podré sobrevivir!
Es ya mucho mi tormento
y no pienso resistir.
Pero todo ya ha pasado,
te agradezco mi Señor,
ya en mi rostro se ha observado
un bonito resplandor.
En una tarde serena
cavilando caminaba,
en las estrellas pensaba;
en la estrella que envenena.
Las nubes me recordaban
los ratos inolvidables
que pasara junto a ella
en las tardes confortables.
En la primera estrellita
que alumbraba al firmamento
le decía: - ¡Eres tú! -
Y radiaba de contento.
Pero tú pronto olvidaste
el juramento pactado,
pues ya nunca te miré,
por siempre te habías marchado.
¡Oh Dios mío... te pregunto
si podré sobrevivir!
Es ya mucho mi tormento
y no pienso resistir.
Pero todo ya ha pasado,
te agradezco mi Señor,
ya en mi rostro se ha observado
un bonito resplandor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario